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Ya no me puse los guantes y deje mi bata en el vestuario, sali al ring como estaba.
Con la guardia baja, sabia que seria la pelea mas dura, la mas cruenta.
En un rincon, esparando no sabia bien que, estaba yo, y en el otro, sonriendo socarronamente, estaba la vida, mas fria y calculadora que nunca, esperando la campana que diera comienzo al primer round.
Apenas sono, ella salio con los puños en alto, y yo, desprotegida, me quede recibiendo cada uno de sus golpes.
El primero, dio en el estomago, matando de a una las mariposas que sentia cada vez que sonreias.
El segundo y no por eso, menos doloroso, dio en la parte baja de mi mandibula, borrando de un tiron todas las sonrisas que tenia guardadas, por si volvias, por si querias sentirte vivo una vez mas, pero, no fue asi, y los dientes comenzaron a salirse de a uno, dejando ver mi boca ensangrentada, sabiendo que jamas volveria a besar siquiera.
Justo cuando crei que no tenia mas fuerzas, sono el final del primer ruond, arrastrando mi cuerpo(o lo que quedaba de el) llegue hasta mi rincon, mirando a la vida de frente, observando como la hipocresia le alcanzaba su banco.
De repente escuche unos gritos de aliento para ella, eran el odio, la mentira y el rencor que estaban sentados en la primera fila, riendose de mi.
El segundo round fue el peor, el que me llevo a la ruina.
Como pude me levante, me pare frente a ella, y fue ahi, cuando me vio de pie, que dio el golpe mas duro, calculador, severo, con todas sus fuerzas, y cai, ya no pude levantarme, quede con los brazos extendidos, boca arriba, escuchando los aplausos de victoria.
No podia ser para menos, esta vez, el golpe fue directamente al alma