El calor de mi humedad
goteando en tu cuerpo.
Mis hombros saves despiertan
al sentir el tenue roce de tus manos,
la respiracion acelerando pasos
que nos llevaran al limite mismo
de la locura de lo permitido.
Espasmos cristalinos se reflejan
en la ternura de tu cara que mira
resplandecer el sol en mitad
de la noche mas oscura.
Mis piernas abiertas, te llevan
a las puertas de un paraiso sin llaves,
las cerraduras son violadas
al solo roce tu de boca roja,
tan llena de mi, mezclando angeles y demonios.
Despiertan la musica del gemido
penetrando con su melodia
hasta el mas dormido de los sentidos.
Compaces de caderas agitadas
nos demuestran varios fuegos encontrados,
en la loca rudea del eterno juego.
Me entrego a tu cuerpo que desparama de un tiron
tu dulce nectar, estallando asi,
la pasion desbordante de los placeres
mas escondidos, desafiando limites,
escondiendo soledades, sintiendo.
Despues vendra el abrazo,
el llanto escondido, las miradas complices
de el vuelo olvidado.
Un hombre y una mujer vencieron
por un minimo regalo del tiempo,
creando el milagro de saber
que si sienten es porque
todavia estan vivos sin importar
lo que pase el dia despues.