Llego a la cita radiante, como siempre.
En la plaza de siempre, a la hora de siempre y con las mismas ganas de siempre.
El llego mas tarde que de costumbre, con su uniforme impecable, como era su costumbre.
Charlaron horas sentados en aquel banco que tantas veces los habia visto, en su oculta relacion.
Le pido que dejara todo, que se la llevaria lejos, pedido al cual ella accedio con total naturalidad.
Sin pensarlo, se subio a su auto, y al cerrar la puerta y emprender la marcha ella, dejaria atras todo, absolutamente todo.
Queria escaparse de la vida que llevaba(vacia, segun ella) y entregarse a sus brazos, como tantas veces lo habia soñado.
No penso en nada de lo que dejaba atras, borrar el pasado era lo que mas queria en el mundo, y escapar...escapar...
Habia tenido lo que queria, sin ocacionarle demasiados esfuerzos, ya que su belleza la llevaba a poner a sus pies al hombre que quisiera.
Contaba por aquel entonces, con solo 28 años y con toda la fescura que le salia por los poros.
Se alejo, tomaron la ruta y ella nunca mas volveria...
No penso...
Se sintio libre...no penso nada mas...
Mientras tanto, en la casa que ella habia dejado, esperaban detras de la puerta, dos personas que soñaban con verla llegar, dos personas que la amaban por sobre todas las cosas, que necesitaban de ella.
Dos personas, que nunca mas la vieron volver, aunque la esperaron por mucho tiempo.
No penso...que al marcharse hacia su libertad, sus hijas aun la esperaban.